Gran odisea al desierto del Sahara desde Marrakech

Si hay algo de lo que investigamos exhaustivamente inclusive meses antes de pisar Marruecos es cómo y de qué manera ir al desierto del Sahara desde Marrakech. Primero, hay que aclarar que en la gran mayoría de los tours, “Desierto del Sahara” significa ir a Erg Chebbi (en las cercanías de Merzouga), una región arenosa en las puertas de dicho desierto con una longitud de 22 km y 5 km de anchura, y sus dunas tienen una altura máxima de 150 m. Es decir, si bien vas a sentirte rodeado de arena, afortunadamente no estás en el medio del desierto.

Después de mandar mails a por lo menos 30 agencias de viajes y leer por internet comentarios de viajeros y hablar con amigos que ya habían realizado la excursión, tomamos la decisión de contratar el tour desde el Riad en el que nos hospedamos en Marrakech.

En este post te contamos en qué consiste el tour compartido al desierto del Sahara desde Marrakech. Si por el contrario, estás interesado en planear el tour 100% por tu cuenta, entonces quizás te interese: Guía detallada para ir desde Marrakech al Desierto del Sahara por tu cuenta.

¿Cuál es la diferencia entre los tours compartidos que van al desierto?

En Marrakech vas a conseguir dos tipos de “tours compartidos” (es decir en una minivan donde como máximo hay 17 personas) que van al desierto del Sahara. El tour de dos días y una noche (2D y 1N) es para personas con una cantidad limitada de tiempo y se visitarán las dunas de arena en Zagora. Estas dunas son mucho más pequeñas que las de Merzouga y menos impresionantes que las que vas a ver si haces el tour de 3 días y 2 noches (3D y 2N) el cual llega hasta Merzouga y te deja en las puertas del desierto de Sahara.

¿Debo reservar el tour al desierto con antelación?

Si tu idea es hacer el tour de 3 días y 2 noches (3D y 2 N), no creemos que convenga reservarlo con antelación. Simplemente porque vas a pagarlo más caro y vas a recibir los mismos servicios que si lo contratas en Marrakech. Creeme que hay infinitas agencias ofreciéndolo. Lo ideal sería que lo contrates desde el hotel o riad en el que te hospedes en Marrakech.

Lo siguientes ítems podrían ser de gran ayuda antes de tomar cualquier decisión:

  • Cuántos días y noches dura el tour y qué características tiene el mismo.
  • Cuántas personas como máximo irán.
  • Qué tipo de hospedaje se ofrece.
  • Qué NO está incluido en el precio.
  • Y especialmente, cómo y dónde se pasara la noche en el desierto.

Por supuesto que si pasar 3D enteros con 17 extraños no es lo tuyo, entonces está la opción de tomar el tour de forma privada (puede ser de 3D y 2N ó más largos). Ir al desierto en un tour privado es bastante más caro aunque, si por ejemplo son un grupo de 6 amigos, se pueden dividir entre todos el costo. Por este tipo de excursión privada, espera pagar entre 300 € – 500 € en total.

El “tour compartido” al desierto (desde Marrakech) de 3 días y 2 noches, debería costar entre 80€-90€ y es el que la gran mayoría de las agencias, hoteles y riads ofrecen.

Algunos datos del “tour compartido” al desierto (desde Marrakech) de 3 días y 2 noches

  • Sale y vuelve a Marrakech. Si querés seguir camino a Fez (nuestro caso) vas a tener que conseguir tu transporte. Más sobre esto en como ir de Merzouga a Fez.
  • El tiempo promedio de viaje por día es: Día 1: 5hs. Día 2: 4hs. Día 3: 9hs.
  • Viajas en una minivan con aproximadamente 17 personas.
  • Incluye una noche en un hotel en Todres Gorge, una caminata en camello (es decir vas a ir arriba de un camello y alguien te va a llevar de una soga) y una noche en el desierto (en carpa).
  • Incluye todas las cenas (que en la mayoría de los casos va a ser cous-cous o tajin) y desayuno típico marroquí (infusión, jugo de naranjas, tostadas, huevos y alguna factura).
  • NO incluye ningún tipo de guía, almuerzos o bebidas.

Odisea al Desierto del Sahara

Tour al desierto: Día 1

Paso de montaña Tizi n’Tichka

Aproximadamente a las 8 am un buen hombre nos vino a buscar al Riad y nos llevó a una camioneta pequeña junto con dos chicos españoles. Pensamos que ese sería nuestro transporte al desierto, pero no. Esa camioneta nos llevó a otra camioneta más grande que a su vez se fue llenando hasta lograr el máximo de 17 personas.

Si tienes suerte quizás llegues temprano y puedas elegir asiento. Pero ten en cuenta que los humanos somos animales de hábitos. Una vez que elegiste tu asiento, probablemente sea el mismo durante todo el tour. Elige sabiamente!!

Salimos desde Marrakech hacia el sur, y desde allí hasta el paso Tizi n’Tichka que alcanza su punto máximo a los 2.260 m y por eso es uno de los pasos más altos del norte de África. La minivan paró unos minutos para que pudiéramos ver las impresionantes vistas a través de las montañas. Luego, nos detuvimos una hora en la villa Berber del Alto Atlas llamada Telouet, tomamos el desayuno (no incluído) y los interesados compraron algunas artesanías.

Ait Benhaddou

Uno de los platos fuertes del tour:  Ait Benhaddou, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Es una ciudad tradicional de barro y ladrillo en las altas montañas del Atlas que sirvió de escenario para importantes películas como Gladiador y Lawrence de Arabia. Al momento de llegar, nos impusieron un guía al que había que pagarle 20 Dhs. Probablemente te puedas escapar de esto y recorrer el sitio por tu cuenta, pero te van a mirar feo.

Luego de visitar Ait Benhaddou, nos llevaron a almorzar en las cercanías. El almuerzo es un poco más caro de que lo que estábamos acostumbrado en Marruecos. Afortunadamente (o no…)  nos sentíamos muy mal del estómago y nos lo salteamos.

Ouarzazate y las gargantas del Río Dades

Seguimos camino hasta la ciudad de Ouarzazate. La minivan quedo justo frente al Museo de Cine por unos 20 minutos.  La decoración kitsch de la entrada al museo nos llamaba a entrar, pero no había tiempo. El desierto queda lejos, muy lejos!

Luego de unas horitas más de viaje en el que aprovechamos para dormir la siesta, finalmente llegamos al río Dades. Junto al río Dades se asoman las profundas gargantas, ahí paramos para tomas unas fotografías. Mientras posábamos para las fotos, contemplábamos las ruinas de las kasbahs antiguas desperdigadas entre los tradicionales pueblos bereberes.

Al atardecer finalmente arribamos al primer hotel donde nos dieron la cena (adivinen qué era: Cous-Cous y Tajine!). El hospedaje era viejo y modesto, pero podría ser muchísimo peor.

Hospedajes en las cercanías del río Dades.

Tour al desierto: Día 2

Tinhir y Garganta Todra

Después del desayuno, subimos de nuevo a bordo de la minivan, esta vez nos dirigimos al pueblito Tinhir. Una vez allí, nos impusieron nuevamente un guía que nos llevo a recorrer la pequeña medina y luego nos invitó a un comercio en el que vendían alfombras (supuestamente manejado por una familia berber local). Mientras los dueños del comercio desplegaban con mucha sutileza una y otra alfombra sobre nuestros pies, de distintos tamaños, colores y dibujos, habremos estado 1 hora. No compramos nada. Por un lado porque estaban fuera de nuestro presupuesto y por el otro porque teníamos varios días por delante y no queríamos llevar tanto peso.

Finalmente nos fuimos de Tinhir y tomamos un paseo por la imponente garganta de Todra donde una grieta profunda de piedra caliza naranja es atravesada por la ruta ofreciendo vistas espectaculares.

Merzouga y noche en el desierto

Desde las gargantas de Todra continuamos hacia Merzouga, nuestro destino final antes del desierto. Un par de horas antes de llegar a destino, empezó a levantarse arena a tal punto que casi no se veía el camino, sentíamos la cercanía del desierto. Afortunadamente para cuando llegamos a Merzouga, la nube de arena se había disipado. En ese momento, a nosotros dos y a los dos españoles (de los que hablé en el principio del post) nos separaron del grupo inicial. Pensamos que nosotros eramos “especiales” y que nos tocaría una especie de carpa lujosa en el desierto. Estábamos muy equivocados.

Dejamos el equipaje en el hotel que nos designaron y agarramos lo mínimo para llevar al desierto: abrigos, agua, cámara de fotos y mas abrigos! Los 4 camellos que nos iban a llevar a las carpas en el medio del desierto nos esperaban. Los camellos parecían cansados, estaban los 4 en fila atados entre sí y a su vez eran guiados por un ewok que caminaba en el inicio de la fila. Los camellos tardaron 2 horas en llegar a las carpas.

Después me cuentan cómo les quedó la espalda y el traste, de tanto sortear dunas con los camellos.

Cuando llegamos al campamento (tres carpas tristes olvidadas en el medio del desierto) el frío del que tanto nos habían hablado, se empezó a sentir.

Nos dirigimos a nuestra “carpa de lujo”, que tenía un agujero considerable en uno de los extremos  y era el piso era esencialmente arena más unas frazadas tiradas aleatoriamente. Se suponía que ahí teníamos que dormir.

Cenamos nuevamente cous-cous y tajine. Y a continuación comenzó el espectáculo de danzas y música. En realidad los tres “artistas” eran los tres guías berber que manejaban el campamento. Los muchachos estaban medio borrachos (se supone que en Marruecos está mal visto tomar alcohol), agarraron un par de tambores y se los pusieron a tocar mientras a cantaban desafinadamente canciones en su idioma. Una experiencia inolvidable sin duda.

La noche caía, el cansancio de la caminata sobre los camellos se hacía sentir. Nos fuimos a la carpa a “dormir” y pasamos la peor noche de nuestro viaje a Marruecos. Nunca sentimos tanto frío y eso que dormimos vestidos con sweater, bufanda y gorro. Las horas no se pasaban más.

Tour al desierto: Día 3

Por suerte a las 5 am nos despertaron para regresar al hotel de Merzouga y hubiéramos preferido caminar esas dos horas por medio de las dunas que seguir sobre los camellos, es que caminando entras en calor. En serio, el frío en el desierto en invierno, es real.

Llegamos con el amanecer. Una línea naranja iluminada la luna que se posaba sobre Merzouga y nosotros felices de haber sobrevivido. Desayunamos, cargamos los celulares y nos quedamos en el hotel esperando el taxi que nos llevaría a Fez.

El taxi que nos llevaría a Fez lo habíamos reservado a través del dueño del riad en el que nos hospedaríamos en Fez. Los empleados del hotel de Merzouga, nos preguntaron dónde lo contratamos, quién era el taxista, por qué lo contratamos, etc. La situación fue muy tensa y no es que estuvieran preocupados por nuestra seguridad. Querían ver si de alguna manera podrían conseguir alguna comisión por la contratación del taxi.

Por suerte Moha (por Mohammed) quién sería nuestro conductor por las próximas 8 horas llegó a horario.

Sin planearlo, esas 8 horas serían las más hermosas e inesperadas que pasaríamos en Marruecos.


Mira el Wandervideo de la Odisea al Desierto del Sahara

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